Estos últimos 2 días han resultado especialmente intensos por aquí. Ha habido más despedidas (Yoli, ya te echamos de menos), y el cansancio hace mella. Ayer había convocada una manifestación en todos los campos para pedir de nuevo que se habrán las fronteras (no sé si habrán dicho algo en las noticias o el tema ya no es novedad), y fueron momentos muy especiales. Mis niñas adolescentes decidieron sumarse, kurdas y árabes compartieron pancarta. Muy orgullosa del valor que están adquiriendo y de verles pelear por sus derechos viendo más las similitudes que las diferencias entre ellas. También había mujeres que, salvo algunas pocas, se mantenían en segundo plano. Y luego los niños… hablandolo después con las compañeras y compañeros, personalmente no me gusta la imagen de ver a los peques con pancartas y llorando, me parece muy injusto que esto sea necesario para que les escuchen y den visibilidad, y entiendo que estén tan desesperados que prefieran intentarlo así. Pero no me gusta.

En fin, que les acompañamos en un segundo plano hasta el centro del pueblo, por facilitar las cosas y ayudar si hubiese conflictos, pero no hizo falta. La policía incluso llevó a las mujeres más mayores en coche… a los pocos minutos y viendo que la repercusión mediática había sido muy escasa, la policía les solicitó que se retirarán, y lo hicieron parándose antes todos juntos a gritar “open the bordes”, y a gritar España en agradecimiento a las personas voluntarias. Había pancartas tipo “I want to complete me studies”, “please don’t let our Children die”, o “Winter is coming, we live in tents”. Por mas imagenes que haya visto en televisión de manifestaciones así, no fue lo mismo…Fue muy emotivo ver sus caras, y muy duro también. Ahora ya no son personas de Siria, ya son nuestros amigos y amigas, con nombres, cuyas espantosas historias conocemos, y en quienes vemos a diario una sonrisa tomando un te contigo o paseando por el campo. Ayer sin embargo no sonreían, algunos lloraban, otros mostraban desesperación, y el resto tan sólo permanecía callado mirando al suelo con gesto triste.

Fue algo pacífico, y la policía mostró respeto en todo momento. Y es que la actitud de las personas griegas no deja de fascinarme. Tienen una situación política y económica bastante mala, y sin embargo acogen a más de 55.000 personas solicitantes de asilo, tienen en los supermercados carros para que la gente deposite comida, son voluntarios y voluntarias en muchos campos, y de momento no he oído una sola queja tonta tipo: nos van a quitar el trabajo, no tenemos dinero ni para nosotros, son un peligro y generan conflictos… quizás haya que pensar un poco y aprender de gente con humanidad, o quizás es que nos quejamos sin saber que es realmente necesitar. No lo sé.

Y la buena noticia del día: Laura ha decidido hacer algo con los hombres jóvenes y ha organizado un torneo de ping-pong que seguro será un éxito!! Ha conseguido inmiscuir a chicos que se pasan todo el día sin hacer nada porque, como ellos mismos dicen, tienen la cabeza demasiado ocupada con los recuerdos, y no tienen ganas de hacer nada salvo esperar a que algún día puedan volver a sentirse vivos.

Y hablando de inmiscuirse… hoy nos hemos dado cuenta de que en la cotidianeidad del trabajo en el campo y lo intenso de él hace que ni miremos la prensa ni nos importe demasiado. Curiosa la perspectiva, es como si ahora no nos importa saber de noticias porque somos nosotras quienes estamos ahora en la noticia (o la no noticia por desgracia).
Prometo poner en un Post las cosas que se hacen por aquí por si alguien se pueda estar planteando venir a ayudar.

Y eso es todo por hoy!!!