Un nuevo viaje, y como no, un nuevo cuaderno de Bitácora donde contaros andanzas y aventuras. En este caso, no creo que haya tanta guasa y anécdotas graciosas.

Mi destino es Filippiada-Grecia, donde unas 400 personas malviven en un campo sembrado con pesadillas del pasado vivido, incertidumbre y desesperanza del futuro que parece que no les quiere ayudar, y con un presente donde prima el miedo a las diferencias frente a la solidaridad y la empatía. Y mientras esas personas esperan a que la UE decida si seguir saltándose acuerdos internacionales, yo espero poder aportarles una pizca de alegría, fraternidad, y ayuda para que su día a día tenga menos dificultades. Espero colaborar en el pensamiento de que no es Europa quien les cierra las puertas tras salir corriendo de sus casas por salvar la vida, sino sus gobiernos corruptos y cobardes, y aquellas personas ignorantes que ven en las diferencias culturales una amenaza a su supremacía europea.


Os mantendré informados e informadas. Procuraré contaros cosas bonitas que nos hagan a todxs recuperar parte de la fe en esta sociedad. El drama me lo guardaré para mi, y las fotos, por respeto a estas personas, también.

Que la guerra no me sea indiferente… mata toda la inocencia de la gente