No es saludable el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma.

Jiddu Krishnamurti

Plantearse realizar una acción de apoyo directo en los campos de refugiados de Grecia, surge del sentimiento y la necesidad de actuar, de aportar en la medida de cada uno, pero con la obligación también de contarlo y públicamente denunciarlo.

Uno actúa para conocer y tratar de entender, para tener los argumentos y los resortes de análisis adecuados. Para poder tocar una realidad sin intermediarios y para, como consecuencia de esta inmersión, exponerlo ante los ojos de los otros: de los que miran sin ver o sin querer ver. De todos aquellos gobernantes que pudiendo ser parte de la solución, han decidido ser ellos los furtivos ante el problema de esta crisis migratoria y son ellos a los que debemos hacer sentir señalados por su inacción y su incompetencia.

El problema de los desplazados es un enorme problema global que debe abordarse a nivel mundial y que a todos nos debería hacer sentir involucrados como especie. Además, a los habitantes de la región mediterránea, las cifras del número refugiados nos deben sacudir especialmente.

Entre los países receptores europeos, es Grecia quien está soportando un mayor número de refugiados, en los numerosos campos levantados a lo largo de todo el país.

Con unas cifras alarmantes de llegadas, más de un millón entre 2015 y lo que llevamos de 2016. Mientras, dentro de la Unión Europea se siguen mostrando políticas y actitudes vergonzosas.

Nos toca a la sociedad civil reivindicar lo obvio: que entre tú y ellos, hay un nosotros.

Sintiéndote un apátrida más entre los muchos, ves que este enorme problema nos reclama implicación, nos implica acción.

En ello estamos…